El esfuerzo físico provoca de forma natural, una fatiga tanto a nivel periférico como a nivel central.
A nivel de fatiga central, una administración suplementaria de L-triptófano asegura niveles óptimos de serotonina, que modula la percepción de la fatiga y el dolor, permitiendo si así se desea, mejorar el potencial físico propio de una forma natural.

- La fatiga puede ser debida a alteraciones de los componentes energéticos a nivel de plasma o bien tener un origen neuromuscular.
- La realización de ejercicio físico induce cambios metabólicos a nivel muscular y a nivel del sistema nervioso central. Estos cambios metabólicos conducen a una disminución del rendimiento muscular.
- El efecto beneficioso del triptófano sobre la fatiga podría ser explicado por la capacidad que tiene el neurotransmisor cerebral serotonina, formada a partir del triptófano, para “filtrar” o amortiguar los impulsos de carácter nociceptivo, procedentes de los músculos, tendones y ligamentos sometidos a tensión durante la realización del ejercicio físico. Una disminución de la sensación de fatiga incrementa, de modo indirecto, el rendimiento físico y la sensación de bienestar.
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